Universo compartido

Decidí no ahogarme…

Decidí no ahogarme…

 

Desde hace un par de semanas tengo en mi cabeza la historia del hombre que se encontraba en el agua rezándole a Dios para que lo salvara. Confiaba plenamente en el Señor y estaba seguro que lo salvaría. De repente fue interrumpido por un hombre que pasaba en una balsa invitándolo a subir, sin embargo el hombre respondió: “Dios me salvará.” y lo dejó ir. Luego pasaron un hombre en un bote, luego una lancha… A todos rechazó diciendo: “Dios me salvará.”… Finalmente se ahogó y llegó al cielo. Dios lo recibió en la entrada. El hombre molesto, le dijo a Dios: “¿Por qué no me salvaste si yo confiaba en ti?… Dios le respondió: “¿Y la balsa, el bote y la lancha que te envié?

A veces nos aferramos a lo que creemos que es la solución, el camino y dejamos pasar tal vez, las mejores oportunidades de nuestras vidas.

A veces nos quedamos en el agua esperando que la salvación llegue por sí sola.

A veces nos quedamos en una página de la que creemos es nuestra única historia, sin darnos cuenta que pasándola, posiblemente encontremos la mejor parte de este cuento.

Reconocer que a veces necesitamos la balsa, el bote o la lancha, no es fácil… Entender las señales, no siempre es tan sencillo, posiblemente porque no siempre son tan claras.

Confiar en:________ (complete la frase), pero confiar… Tener fe real, pura, honesta y completa en que para salvarnos, tenemos que dar pasos por un camino que quizás no es muy claro… Pero que a pesar de sentir miedo de tomar la decisión equivocada, ahogarse no puede ser la opción.

 



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